Este agosto, el restaurante mexicano XAMACH se convierte en el refugio definitivo contra el calor madrileño: un rincón donde el frescor, el sabor y la fiesta se sirven en plato frío.
Este agosto, el restaurante mexicano XAMACH se convierte en el refugio definitivo contra el calor madrileño: un rincón donde el frescor, el sabor y la fiesta se sirven en plato frío.